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La conducta de monta en los perros
Incómoda, ¡muy incómoda! Y ese es el principal problema que les genera a las personas que su perro realice esta conducta. Pero ¿por qué? Bueno, vamos a ir viendo poco a poco los “por qués” y qué puede significar que tu perrito o perrita (sí, también perrita) monte piernas, perros, mantas o lo que se le ponga por medio.

Estrés o ansiedad
El estrés o la ansiedad pueden desencadenar en que el perro haga la conducta que nos ocupa. Suele ocurrir cuando el perro está excitado (no en el terreno sexual) y a la vez molesto en algún sentido, dos emociones contrarias que le generan inquietud. Tanto si es generado por estrés o ansiedad como si lo es por excitación o sobre estimulación, son conductas de desplazamiento que nos llevan a que nuestro perro termine por realizar la monta. Si esto se mantiene en el tiempo, puede llegar a ser un desorden compulsivo, por eso es importante prestar atención al verdadero motivo por el cual el perro monta.

Comportamiento sexual o conducta aprendida
Por supuesto no hay que olvidar que nuestro perro puede estar realizando la conducta de monta como un comportamiento sexual, con hembras en celo habitualmente. Además, si el macho ha tenido experiencias sexuales previas, al ser un comportamiento auto-reforzante, lo hará también para buscar el placer que le reporta. Tanto es así que incluso machos castrados pueden llegar a eyacular. La masturbación puede aparecer tanto en machos como en hembras.

Jerarquía o dominancia
Como ya he expuesto en artículos anteriores, el mito de la dominancia en perros domésticos no deja de ser eso: un mito. Los perros no basan sus conductas en dominancias ni jerarquías, por lo tanto, tu perro no es más dominante por montar a otros perros ni más sumiso por ser el “montado”. No existe tal relación. Tampoco, por lo tanto, intenta ocupar la posición de “líder de la manada” cuando monta tu pierna, ni dejar claro que es quien manda cuando lo hace con otra persona (¡o cosa!). Poco a poco vamos desenterrando mitos tan arraigados en el conocimiento popular, que, sin embargo, los estudios hace tiempo que han dado por caducos.

La conducta de monta es mucho más que un simple comportamiento sexual que nos puede ruborizar. Como ocurre en todos los comportamientos del perro, hay un por qué que debemos analizar y determinar si puede o no suponer un problema. Intentar que el perro deje de montar a otros perros, personas o cosas no ayuda en ningún caso, pues genera más activación, más sobre estimulación, más estrés o ansiedad… Lo que hay que trabajar son estos posibles problemas por separado. En caso de que la conducta de monta la realice por motivos sexuales, tendremos que determinar si queremos o no que se culmine el acto sexual, y si no, evitar situaciones en las que el perro pueda encontrarse con hembras en celo y la imposibilidad de cubrirlas, generándole una alta frustración.