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1. Cambios en su dieta

Su perro debe alimentarse con comida específica para bajar de peso. Existe una gran variedad de marcas comerciales que ofrecen alimento exclusivo para perros con sobrepeso.  Este primer paso es fundamental que sea supervisado por un veterinario, quien establecerá la cantidad diaria recomendada en función de la edad, el peso, la raza, etc. Siga sus indicaciones a rajatabla.

2. Composición adecuada de la comida

Su perro necesitará reducir el consumo de carbohidratos y minimizar las grasas. La dieta de su mascota habrá de tornarse rica en proteínas con el fin de aumentar su masa muscular y disminuir todo lo posible la acumulación de lípidos en su cuerpo. La fibra será también bienvenida, facilitará su proceso de digestión y aumentará su sensación de saciedad.

3. Horarios y raciones estrictas

Debe establecer horarios de alimentación fijos en lugar de dejar que el perro disponga de la comida en su comedero para comer cuando desee. Controlar la ingesta diaria del can ayudará a estar seguro de que el animal no come en exceso. No ceda.

4. Fuera ‘chunches’

Olvídese de las golosinas y, si lo hacía antes de advertir su obesidad, no dé sobras de su comida casera al perro. Elimine también las latas de alimento o dieta húmeda. Si aun así no quiere desechar la posibilidad de seguir premiando a su perro con comida, considere hacerlo con una alternativa saludable, como palitos de zanahoria.

5. Aumente la duración de los paseos

Caminar es una actividad sana. También para su perro. Trate de sacar mayor tiempo para usted y su mascota, y paseen juntos algo más de lo que suelen hacerlo a diario, pero observando su respiración; que no se agote. Los perros obesos suelen tener problemas respiratorios. Lleve agua consigo.

6. Más y mejores juegos

Aumentar de forma gradual la actividad física ayudará al animal a bajar de peso de forma saludable. Ha de estar atento a no sobrepasar nunca las capacidades del can. Los animales con obesidad son más propensos al sobrecalentamiento y sus huesos sufren al tener que sostener mayor peso que el que se supone ideal para su edad y raza.

Juegos como salvar obstáculos, saltar o jugar en el agua ayudan a quemar más calorías, reducen el apetito y estimula su metabolismo. Elija ejercicios que aumenten la frecuencia cardiaca; pero recuerde no llevar al perro al límite de sus posibilidades. Hágalo de modo paulatino.

7. Observe sus propios hábitos

Pregúntese a sí mismo si sus hábitos alimenticios o una vida tendente al sedentarismo no están afectando a su mascota. Un estudio realizado por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, dirigido por el catedrático José Alberto Montoya, señala que un perro con dueño que sufre sobrepeso tiene cinco veces más posibilidades de padecer la misma enfermedad que su amo.

8. No descarte otros orígenes

Si los esfuerzos para que su perro baje de peso fracasan o no advierte un cambio sustancial en la figura de su mascota, acuda a su veterinario. El origen de la obesidad puede estar originado por factores de tipo genético o físicos, como un problema de tiroides. Será necesario, entonces, elaborar un examen más exhaustivo para delimitar el alcance del origen del sobrepeso de su perro.