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Los perros y los seres humanos están bendecidos con el don de ser “los mejores amigos”. Esto no ocurrió por accidente. Ambas especies. Ambas especies pertenecen al grupo de animales conocidos como animales de manada (gregarios). Como tales compartimos ciertas características que están determinadas por nuestra necesidad de interacción social. Debemos tener orden y tutina de nuestras vidas, pues de lo contrario seremos considerados como excéntricos. Nuestra compresión básica de una estructura jerárquica genera la necesidad de contar con una figura de autoridad en nuestras vidas o de convertirnos en el “jefe”. No sólo deseamos disciplina en nuestras vidas, sino que la necesitamos. Nuestra capacidad de éxito o fracaso en estos aspectos reside en nuestras aptitudes de comunicación.
Los seres humanos y los perros utilizan los mismos elementos para tener aptitudes de comunicación. Satisfactorias: Lenguaje corporal, los sonidos emitidos desde su garganta, que forman palabras que tienen significado.

LENGUAJE CORPORAL COMÚN.

Confianza en sí mismo.
Mantenerse ergido y utilizar contacto directo con los ojos.

Soy más importante que tú.
Mantenerse erguido con las manos sobre las caderas o los brazos cruzados, a menudo con la acabeza erguida y “mirando por debajo de la nariz” a la otra parte. También podemos hacer una respiración profunda para henchirnos y parecer más grandes. (Además de esto los perros apuntan sus orejas hacia adelante y cuando se sienten amenazados, erizan el pelaje y hasta pueden llegar a mostrar los dientes.)

Inseguridad/inquietud.
Inclinarse y mirar a lo lejos.

Miedo o contrición.
Doblegarse, hundir la cabeza entre los hombros, mirar hacia abajo. (Además los perros enrollan las orejas hacia atrás y ocultan el rabo por debajo el vientre.)

Miedo extremo.
Caer al suelo o rodar sobre el lomo. El cuerpo se mantiene rígido (a diferencia de pedir caricias que el cuerpo está muy relajado).

Vamos a jugar.
La cabeza está elevada a los lados y está baja y los ojos miran hacia la parte superior de la cabeza; el perro puede retorcer el cuerpo entero anticipándose al juego.

PARALENGUAJE COMÚN.

Sonidos de alimentación o de control suave.
Arrullo o “charla con un bebé”

Vamos a jugar/Somos iguales/Nos estamos divirtiendo.
Sonido de tono fuerte “yip, yip, yip”. Palabrerío (charla ociosa o conversación entretenida)

La siguiente semana continuaremos con este interesante tema…